Arquitectura

En la parte quechua al norte del Altiplano puneño, la oferta arquitectónica más importante del tramo lo representan los templos virreinales de San Jerónimo de Asillo, Nuestra señora de la Asunción de Azángaro y el templo del pueblo viejo de San Antón.

La principal característica de estos templos es la fuerte influencia del barroco cuzqueño que data de las postrimerías del siglo XVII e inicios del XVIII, su presencia marca la separación entre la arquitectura decorativa planiforme y textilográfica collavina localizada al sur de inicios del siglo XVI y la escuela barroca del Cusco. Estos monumentos religiosos son consideradas verdaderas joyas de arquitectura y son parte integrante de un corredor de templos que nace en la frontera con Bolivia y se extiende a lo largo de la Región Puno.